croquetas de boniato

Croquetas de boniato y puerro

¿Cómo vais con este otoño raruno? Yo un poco bipolar. La mayoría de ratos estoy feliz, siento que está haciendo un tiempo relativamente agradable, a la par que disfruto de las cosas buenas que tiene quedarse en casa cuando hace frío. Además aún siento más o menos cercanos los recuerdos de la escapadilla rural-otoñal que hice justo antes de que cerraran la ciudad. Pero por otra parte hay momentos en los que me encuentro un poco melancólica, combinando la morriña con ese aburrimiento extraño de cuando sientes que no paras de hacer cosas pero a la vez que no haces nada, o que haces siempre lo mismo, o yo qué sé. Lo que sí os puedo decir que ahora más que nunca disfruto de esos placeres, a los que algunos llaman pequeños, que surgen (o más bien creamos nosotros, tanto al hacer que se produzcan como al pararnos a valorarlos) en nuestro día a día. Y comer rico sin duda entra en este saco. Eso me pasó con esta receta. Creo que se pueden sentir muy especiales estas croquetas de boniato por las palabras tan profundas que les acabo de dedicar 😝

Primero hice una versión con aceitunas negras y leche de coco. Y no es que quedaran malas, pero me quedé con la sensación de que no brillaba ninguno de los tres sabores. Siempre he pensado que combinar alimentos es todo un arte, ya que igual de importante es conseguir que peguen entre sí como que todos se luzcan sin eclipsarse. Así que las he repetido con los ingredientes que vais a ver a continuación ¡y me encantan! Suerte la mía que aún tengo en el congelador.

Veréis que son unas croquetas fáciles a más no poder, el interior solo lleva dos ingredientes, sin bechamel ni nada, pero de verdad que no les hace falta nada más, quedan con una textura muy jugosa y de sabor me parecen muy ricas (hace falta que os gusten sus dos ingredientes principales, claro). Y si por lo que sea no te va el boniato, en el blog tienes un montón de recetas vegetarianas de croquetas.

Venga que por fin voy directa a contaros cómo hacer estas croquetas de boniato tan molonas.

Ingredientes (para unas 15 croquetas de boniato)

  • 1 boniato tirando a grande
  • 1 puerro
  • sal, nuez moscada y una pizca de jengibre en polvo
  • para rebozar: pan rallado y leche vegetal*
  • aceite de oliva para freírlas

 

* En esto de rebozar supongo que cada maestrillo tiene su librillo. Sabéis que no llevo una dieta vegana sino vegetariana, pero trato de veganizar todo lo que puedo, y más si es tan sencillo como en este caso… ¿para qué voy a usar un huevo solo para “humidificar” la croqueta? ¡con la de alternativas que hay! Ya sabéis, esto no va de poner etiquetas sino de ser consciente de que cada gesto cuenta 😉


Preparación

1. Empezaremos lavando y asando el boniato, en mi caso en el microondas. Lo pinché un poco con un tenedor y lo puse 3-4 minutos por cada lado, a máxima potencia.

2. Quitamos los extremos del puerro (yo procuro desechar lo mínimo de la parte verde), así como las capas más exteriores. Lo lavamos por si queda algo de tierra todavía, lo picamos en rodajas finitas y sofreímos a fuego medio con un poco de aceite, hasta que esté tierno.

3. Pelamos el boniato ya asado y lo metemos en una fuente, junto con el puerro sofrito. Añadimos sal y nuez moscada al gusto, junto con una pizca de jengibre en polvo (sin pasarnos, que es un sabor bastante fuerte).

4. Removemos, chafando el boniato con un tenedor hasta que quede echo puré y esté todo bien mezclado. Tapamos con papel film (que quede en contacto con la masa) y metemos a la nevera unas cuantas horas, en mi caso toda la noche.

5. Cogemos porciones de masa con las manos y las rebozamos:

– Primero una capa de pan rallado (que de se pegará de la propia humedad de la masa)

– A continuación las pasamos por la leche vegetal. Yo pongo un poquito en un plato llano y paso de forma rápida la croqueta para que no se empapen más de la cuenta.

– Y otra vez a pan rallado

6. Una vez rebozadas, si tengo tiempo, las dejo secar un ratito en la encimera, porque leí que así quedan más crujientes. Y ahora ya sí llega el momento de freír las croquetas de boniato en aceite abundante, bien caliente al principio y luego lo bajo un pelín para que no se tuesten más de la cuenta. Las dejamos un par de minutos en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. ¡Y a disfrutar de nuestras croquetas veganas!

croquetas veganas

Os dije que eran croquetas fáciles de hacer ¿o no?

Por cierto, si las queréis congelar, lo ideal es hacerlo antes de freírlas.

croquetas faciles

¿Qué os ha parecido esta receta vegetariana? A mí es que las croquetas me vuelven loca (bueno ¿y a quién no?) pero es que el boniato y el puerro también, así que en resumidas cuentas, os las recomiendo mucho. Si las hacéis y os animáis a subir una foto a redes me podéis etiquetar o usar el hashtag #verdequetecomoverde ¡que me encanta saber de vosotros!

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